//Un banco con mucho interés

Un banco con mucho interés

Hace años estuve encargado de la comunicación interna y externa de Bancosol. Allí aprendí a amar el trabajo de los bancos de alimentos y admirar la dedicación del entonces presidente, Javier Peña.

Esta semana he participado en la asamblea en la que se ha nombrado una nueva junta directiva presidida por Joaquín Jiménez –hasta ahora presidente en funciones-, lo que me ha permitido rememorar ese slogan que tuve la oportunidad de crear en su día; Bancosol: Un banco con mucho interés.

Se van a cumplir veinte años de la constitución de esta plataforma de recuperación, tratamiento y distribución de aquellos excedentes o productos de inminente caducidad que pueden ser perfectamente aprovechados. De aquella cuartelada de Merca Málaga a las extraordinarias instalaciones actuales, ha sido el necesario el trabajo y el esfuerzo de mucha gente. En especial, de Germán Barceló y Javier Peña, presidentes que ya no se encuentran junto a nosotros, pero siguen estando entre nosotros. Con Javier, que me fichó para hacer mis primeros trabajos en la comunicación, he tenido la oportunidad de compartir ilusiones y bien hacer. Siempre desde la oración y el encuentro con el necesitado.

Los bancos de alimentos, y en este caso Bancosol, son un ejemplo del trabajo solidario bien hecho. Así lo reconocen todos los malagueños que cada día y, especialmente, en las grandes recogidas, se vuelcan en la entrega de toneladas de alimentos y objetos de aseo, que después llegan a los beneficiarios a través de las entidades de reparto.

Para mí, el corazón de Bancosol se encuentra ubicado dentro de esos cientos de voluntarios anónimos que, mañana y tarde, allí en el quinto pino, se enfundan en los petos de Bancosol, y se ponen a la tarea de pedir, recoger, clasificar y repartir alimentos para miles de familias malagueñas que no llegan a final de mes. Día tras día, desde el anonimato, dan de comer al hambriento.

Yo, gracias a Dios, soy uno de ellos, desde aquél día que Jesús Sojo me invitó a participar en los trabajos de Bancosol, allá por el siglo pasado, me puse las pilas y comencé a trabajar allí. Primero con una furgoneta, cosa que sigo haciendo, después en comunicación. Realicé mis primeros reportajes para las televisiones locales en exclusiva para Bancosol, me licencié en Periodismo y, entre todos, creamos los primeros ejemplares del boletín. Desde allí adquirí mi compromiso con los niños malagueños que me llevo a crear la ong “El Biberódromo” que atiende a 200 niños y sus madres pertenecientes a familias con problemas.

Sigo pensando que BANCOSOL es un banco con mucho interés. Nos da el ciento por uno.

Autor: Manuel Montes Cleries

2018-01-26T12:01:16+00:00 26 de enero de 2018 |

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